Los antidepresivos quizá ayuden a los humanos, pero no ayudan a los peces.
Según Melissa Schultz, química de la Universidad Wooster en Ohio, los medicamentos que ingerimos y después eliminamos en el excremento o que tiramos en el inodoro, están llegando a los ríos donde habitan los peces.
Melissa Schultz: Aún no entendemos por completo sus efectos en los peces.
En el estudio, un grupo de pececillos de agua dulce fueron expuestos a rastros de antidepresivos.
Melissa Schultz: Estos niveles bajos de medicamentos presentes en el medio ambiente pueden afectar a los pececillos jóvenes, retardando su reacción a estímulos y quizá no responderán debidamente frente a un depredador en su entorno.
Añadió que el problema se puede prevenir en el punto de origen.
Melissa Schultz: La solución, aunque suene raro, sería poner filtros en los inodoros. Por ahora, una solución es depositar en la basura los medicamentos que no se utilicen.
Agradecemos el apoyo de la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.
Agradecemos a:
Melissa Schultz
College of Wooster
Wooster, Ohio