En los meses de febrero y marzo, los anocheceres sin Luna son la mejor oportunidad para ver la luz zodiacal, esa radiante pirámide de luz en el oeste después del crepúsculo vespertino. Es más visible en esta temporada del año debido a que la eclíptica, que es la trayectoria del Sol, la Luna y los planetas, se pone casi en línea recta en relación al horizonte. Para ver la luz zodiacal hay que estar bajo un cielo oscuro. Es ocasionada por el reflejo de la luz solar sobre partículas de polvo que se mueven en el plano del sistema solar.